"El prejuicio más sutil es la presunción universal de la heterosexualidad"

La asociación Aldarte, 'Centro de Atención a Gays, Lesbianas y Transexuales', ofrece a la sociedad desde hace quince años recursos educativos, de atención y sensibilización, que generan soluciones positivas frente a la intolerancia que padece el colectivo homosexual y transexual. Inmaculada Mujika Flores, directora del centro Aldarte que ejerce también funciones de psicóloga de la asociación, reflexiona sobre la evolución de la percepción social de la diversidad afectivo sexual y destaca que, a pesar de los avances legales, aún se precisa un gran esfuerzo, especialmente en el sistema educativo, para la normalización social de gays, lesbianas y transexuales.

¿Existe una visión social distorsionada de los gays, lesbianas y transexuales?
Aunque en las tres últimas décadas se ha avanzado mucho en la aceptación social de estas personas y en el reconocimiento legal de sus derechos siguen existiendo muchos estereotipos. A nuestra sociedad le está costando interiorizar que en su seno no todas las personas son heterosexuales e ignora otras realidades de forma sistemática. Esa presunción universal de la heterosexualidad es el prejuicio más sutil. Para cambiar esta realidad hay que actuar en distintos entornos y lograr que los medios proyecten imágenes sociales de mayor diversidad.

¿Cómo valora el tratamiento de los medios?
La mayoría de los medios de comunicación han sido grandes aliados en la lucha por los derechos de homosexuales, lesbianas y transexuales. Pero, aunque tratan el tema con corrección de forma puntual, en el proceso informativo general se nota que no han interiorizado que en nuestra sociedad no sólo hay heterosexualidad. No obstante, hay de todo. Así, en la misma semana, hemos visto en televisión una crónica muy correcta del entierro de Ives Saint Laurent y una presentación absolutamente frívola de personajes gays en la serie Aida.

¿Se está educando en la diversidad a la nuevas generaciones?
Las pocas investigaciones realizadas sobre la homofobia en el sistema educativo arrojan resultados que no invitan al optimismo. Cuando en las aulas se trata el tema de la diversidad el alumnado se muestra políticamente correcto, pero la marginación y los insultos contra alumnos homosexuales y compañeras lesbianas están a la orden del día. Lamentablemente vemos que las nuevas generaciones están reproduciendo actitudes de toda la vida. Por otra parte, el hecho de que la mayoría de los profesores gays y las profesoras lesbianas oculten su realidad al alumnado, por miedo a que les ataque con esa información, es otro indicador de la situación de la diversidad sexual y afectiva en el mundo educativo.

¿Qué receta podría aplicarse para cambiar esa situación?
Las directrices para trabajar la diversidad a todos los niveles están claras, la receta consiste en tomárselas en serio. El profesorado debe tratar con normalidad la diversidad afectivo sexual para que el alumnado no vea la homosexualidad como algo anormal y extraño. Dentro del curriculum escolar se debería introducir el tratamiento de la diversidad como contenido obligatorio, algo similar a lo que se va a hacer en la asignatura de Ciudadanía con los Derechos Humanos. En el sistema educativo, además debe trabajarse sobre las actitudes de rechazo que soportan los alumnos gays y las chicas lesbianas.

¿Se discrimina a gays, lesbianas y transexuales en los entornos laborales?
A nivel legal se ha avanzado mucho. Ahora, cuando se casan, los trabajadores gays y las empleadas lesbianas o transexuales tienen los mismos derechos a disfrutar de días libres que los demás. A pesar de estos progresos, las estadísticas señalan que sólo el 15% de gays y el 7% de las lesbianas lo hacen publico en su entorno laboral. La clave de la invisibilidad está en el temor al rechazo o a la discriminación y, en algunos casos, por miedo al despido, que es ilegal pero se encubre con otras excusas. Nuestro reto en el ámbito laboral es estimular la visibilidad.

¿Hay ámbitos en los que las personas no heterosexuales son especialmente vulnerables?
Si. Las personas mayores o las que tienen discapacidad física o psíquica son especialmente vulnerables ya que, en muchos casos, se les niega el derecho a la sexualidad y a la orientación sexual. También sabemos que las lesbianas inmigrantes, que trabajan en el cuidado de personas mayores o de niñas y niños, son especialmente vulnerables a perder su empleo si ponen de manifiesto su realidad afectivo sexual.

¿Trabajan las instituciones públicas por el reconocimiento de la diversidad afectivo sexual?
En los últimos años ha mejorado su compromiso e implicación ideológica y las instituciones son cada vez más activas en este proceso. La Diputación Foral de Bizkaia apoya al movimiento de gays, lesbianas y transexuales, y un número significativo de ayuntamientos ha aprobado mociones para que el 17 de mayo sea declarado 'Día universal contra la homofobia, lesbofobia y transfobia'. También es importante el apoyo que nos presta bbk que ha ido creciendo con el paso de los años. La Obra Social de esta entidad de ahorro entendió pronto que en los colectivos agrupados en Aldarte se dan problemas de exclusión social y se involucró en nuestros proyectos. Nos ha ayudado en el acondicionamiento de la sede social y en diversos programas de educación, orientación y apoyo socio comunitario a gays y lesbianas y transexuales en situación de vulnerabilidad social o riesgo de exclusión y de lucha contra la invisibilidad social.

Manual de buenas prácticas

Aldarte ha editado, con apoyo de bbk y del departamento de Asuntos Sociales del Gobierno vasco, un Manual de buenas prácticas para la atención de hombres y mujeres transexuales de la Comunidad Autónoma Vasca. El texto proporciona a los agentes sociales recursos y herramientas activas para que los hombres y mujeres transexuales reciban una atención adecuada.
El Manual no es una mera recopilación de la información existente sobre la transexualidad, sino que se basa en la experiencias personales y profesionales de las personas que lo han escrito, Jon Fernández, un hombre transexual, e Inmaculada Mujika, psicóloga de Aldarte.

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